Fallece Alberto Contreras, destacado cronista y sobreviviente de la tragedia de «Las Siete Cabecitas»

El destacado comentarista taurino, Alberto Contreras Rubalcaba, falleció este martes 24 de febrero en España, país donde radicaba actualmente junto a su familia. Su deceso ha causado una profunda conmoción en Chihuahua, estado donde residió la mayor parte de su vida y donde dejó una huella imborrable a través de diversas facetas profesionales y sociales.

Contreras fue un referente del periodismo especializado; su pluma, experta en temas taurinos, engalanó las páginas de diversos medios locales y nacionales. Poseía un conocimiento enciclopédico de la «fiesta brava», lo que lo llevó a fungir también como empresario de su hijo, el recordado matador Alberto «Finito» Contreras, a quien apoyó incansablemente hasta que la tragedia segó la vida del joven torero en un accidente automovilístico.

Además de su labor en la publicidad para medios de la capital chihuahuense, Alberto destacó por sus relaciones de alto nivel, siendo amigo cercano de figuras políticas y empresariales de la talla de Don Tomás Valles, con quien mantuvo una estrecha relación durante décadas.

El milagro en las «Curvas del Perico»

Sin embargo, más allá de su trayectoria profesional, la vida de Alberto Contreras estuvo marcada por un suceso que estremeció a la sociedad chihuahuense hace décadas: el accidente de la YMCA. Alberto fue uno de los pocos sobrevivientes de aquel espantoso percance carretero ocurrido en la zona conocida como las Curvas del Perico, en la carretera hacia Ciudad Juárez.

En una entrevista otorgada al desaparecido periódico Tercera Edad, Contreras relató con detalle la experiencia que cambió su destino. Los niños de la asociación eran transportados en un camión de redilas con rumbo al Parque Nacional Cumbres de Majalca. Alberto narraba que, instantes antes de la tragedia, decidió cambiarse de lugar de forma intuitiva. Segundos después, un camión que transportaba materiales chocó de frente contra el vehículo de los infantes, precisamente en el sitio donde él estaba sentado originalmente.

Ese movimiento le salvó la vida, pero siete niños de los Guayeros fallecieron en el lugar. En memoria de las víctimas, se erigió el monumento conocido como «Las Siete Cabecitas», un sitio que hasta hoy es punto de peregrinación y recuerdo. Cada 26 de mayo, la comunidad de la «Guay» y los habitantes de la capital acuden al lugar para depositar flores y recordar a las víctimas de aquel fatídico suceso que permanece vivo en la memoria colectiva.

Con la partida de Alberto Contreras, desaparece no solo un cronista elegante y un conocedor profundo del arte de Cúchares, sino también un testigo excepcional de la historia chihuahuense. Descanse en paz.

Fotografía: Internet Facebook