Fallece la actriz Elsa Aguirre, orgullo de Chihuahua e ícono del cine nacional

La célebre actriz chihuahuense Elsa Aguirre, figura fundamental de la Época de Oro del cine mexicano y dueña de uno de los rostros más legendarios de la cinematografía nacional, murió a los 95 años, según comunicó este miércoles la Asociación Nacional de Intérpretes.

La icónica diva del cine de oro mexicano, Elsa Aguirre Juárez, ha mantenido un vínculo inquebrantable con el estado que la vio nacer, regresando en múltiples ocasiones a Chihuahua tras alcanzar la cúspide del estrellato cinematográfico.

Uno de los momentos más memorables de este idilio con su tierra ocurrió en el marco del Segundo Festival Internacional de la Ciudad de Chihuahua (FICH) en 2006. En aquella histórica edición, la actriz formó parte del selecto grupo de grandes figuras de las artes invitadas para recibir un merecido y solemne homenaje a su monumental trayectoria en la gran pantalla, en un evento cobijado por la administración del entonces gobernador José Reyes Baeza Terrazas.

Durante las actividades del FICH 2006, la bellísima actriz —nacida en la capital del estado el 25 de septiembre de 1930— compartió con la prensa y sus seguidores algunos de los secretos mejor guardados que le han permitido conservar su lozanía y paz interior. Con una lucidez admirable, sentenció una frase que quedó grabada en la memoria colectiva de los asistentes: “La clave es comer poco, hacer yoga y acercarse a Dios”.

Con una biografía enriquecida por un sinfín de vivencias, grandes amores y matrimonios, la chihuahuense abrió su corazón en una entrevista exclusiva concedida en aquellos días. Para Aguirre, el camino hacia la plenitud y la felicidad exige una trilogía inquebrantable: disciplina, esfuerzo y voluntad. Asimismo, reiteró la importancia de mantener una estrecha comunión con la espiritualidad, asegurando que la divinidad manifiesta sus milagros y experiencias todos los días a quienes deciden observar con el alma.

El encuentro también dio pie a momentos de profunda nostalgia. La legendaria actriz mostró un genuino interés y beneplácito por una semblanza sobre su vida publicada un año antes por el periódico digital Pagina8 y el impreso Tercera Edad. Con evidente emoción, la diva se detuvo a admirar una antigua fotografía rescatada por el medio, en la cual aparecía retratada junto a sus hermanas cuando apenas sumaba 18 años de edad y el mundo entero comenzaba a rendirse ante sus pies.

Durante la charla, se rememoró cómo desde los inicios de su carrera la crítica y el público la catalogaron como una belleza monumental, a menudo equiparada con el furor y el magnetismo que causaba su contemporánea, María Félix, en la escena internacional.

Lo verdaderamente extraordinario de Elsa Aguirre, más allá de los mitos de la farándula, es la vigencia de su porte y su imponente majestuosidad. Su legado quedó esculpido en letras de oro en la entidad al recibir el prestigioso reconocimiento Gawí Tónara (Pilares de la Tierra), el máximo galardón cultural del estado. A la par de esta condecoración, se develó una placa en su honor en la emblemática Plaza Mayor de la ciudad de Chihuahua, un testimonio permanente del orgullo que representa para sus paisanos.

La cobertura de aquella visita también rescató el fervor de sus más grandes admiradores locales.

Las cámaras fotográficas inmortalizaron el encuentro de la actriz con el conocido empresario chihuahuense Juan Manuel Morones. Don Juan Manuel, pieza clave de la vida nocturna y el entretenimiento de la época dorada en la capital, fue el visionario detrás de centros de diversión históricos como el Jardín de las Rosas y el Paraje de los Indios. El empresario evocó con gran orgullo aquella mítica velada de antaño en la que la mismísima Elsa Aguirre engalanó con su presencia los escenarios del Jardín de las Rosas, sellando una época de glamour irrepetible en la vida nocturna de la ciudad.

Elsa Aguirre es, sin lugar a dudas, un orgullo del estado grande; una mujer que llevó el nombre de Chihuahua con absoluta dignidad, elegancia y virtuosismo a los escenarios de todo México y el mundo entero, y cuya leyenda sigue latiendo con fuerza en la memoria de su tierra.