El Coro del Templo de San Francisco

Recopilación de las notas más relevantes del Periódico Impreso Tercera Edad que circuló por mas de 20 años

 

El Coro del Templo de San Francisco

Periódico Tercera Edad del año 2006

*             Se reunían para darle el pésame a la Virgen en Viernes Santo

*             Atendían el llamado que les hacía el padre Isidro Postigo

*             No cobraban y algunos se unían al Coro Metodista Carlos Wesley

*             Lo dirigía la maestra Margarita H. de Campos y el genial Leonel Corral

Hace muchos años, allá por 1970 aproximadamente funcionó en Chihuahua un coro que se organizaba con el exclusivo objeto de participar en las ceremonias litúrgicas de la Semana Santa en el Templo de San Francisco.

Le daban el pésame a la Virgen y participaban en la ceremonia de las 7 palabras el jueves santo.

Eran unas 30 personas, artistas que buscaban participar con su arte en la liturgia y expresarse dado que en aquel entonces en nuestra ciudad el canto y el concierto con intérpretes locales era punto menos que imposible.

El Fraile Isidro Postigo quien estuvo en el Templo de San Francisco durante muchos años reunió al grupo de artistas locales y los hizo que cantaran.

Algunos leían el papel pautado pero otros cantaban solo de “oídas”. Sin embargo, en todos los casos dominaba el entusiasmo por manifestarse.

El coro lo dirigían Margarita H. de Campos y Leonel Corral. La primera era la organista de la iglesia y la que con mucha pasión estimulaba a los artistas locales.

Ahí estaba Ricardo Gutiérrez y Arturo García, el primero un gran tenor y el segundo otro gran barítono. Estaba Carmelita Ramírez, también brillante.

Habría que relatar que participaban Antonio Flores, Alfredo Jacob, Andrés Olmos, Enrique Soto, Lola Montes, Chayito Fierro, Teresa del Avellano, Benjamín Licón, su hermano Jesús, Rafael Cereceres, Manuel Barbosa y otras personas aficionadas al canto.

Además del organista participaban también maestros del nivel de Moisés Ordaz, Oscar de la Rosa, Agustín Urquidi, Hilario Duarte Armendáriz y otros más. Por supuesto algunos eran entonces jovencitos que hacían “bola”.

El hecho es que ese grupo días antes de la Semana Mayor acudían a los ensayos en el coro del vetusto edificio.

Las ceremonias eran muy solemnes todas las familias que radicaban en las inmediaciones del Templo de San Francisco llenaban el recinto para escuchar la palabra de Fray Postigo y por supuesto del coro.

Los pésames a la Virgen eran famosos en Chi-huahua. en ningún templo tenían la relevancia que se les daba en San Francisco, posiblemente por el entusiasmo de los sacerdotes y de las familias.

 

Coro Carlos Wesley

En aquel entonces el Coro Carlos Wesley de la iglesia metodista de La Trinidad estaba en su mejor momento.

Todos sus componentes practicaban periódicamente de tan suerte que se presentaban en las ceremonias de su templo y en los conciertos navideños de la Plaza de la Constitución frente a Catedral.

Eran otros tiempos, cuando los aficionados a la música tenían que buscar donde expresarse.

El Coro de San Francisco junto con sus músicos no cobraba un solo centavo. Dejaban todo lo que estuvieran haciendo para ir a los ensayos cuando la maestra Margarita o Leonel los llamaban.

Decían las malas lenguas que algunos de los miembros del Coro de San Francisco formaban parte del Coro Carlos Wesley. Lo que importaba era cantar.