La inigualable Yuri ofreció una velada cargada de nostalgia y espectacularidad en la Arena Corner Sport, celebrando por todo lo alto sus cinco décadas de trayectoria artística con su gira “Icónica”. La cantante veracruzana se presentó ante un lleno total, demostrando que su potencia vocal, su carisma y su dominio escénico siguen tan vigentes como en sus inicios.
Desde el primer momento, la «Jarocha» se mostró conmovida por el recibimiento del público chihuahuense: “Son 50 años de carrera; estar aquí cantándoles con esta energía es un regalo. Dense un aplauso, ¡muchas gracias, Chihuahua!”, expresó emocionada.
Durante el show, Yuri explicó el concepto de esta ambiciosa gira: “Con ‘Icónica’ vamos por la segunda vuelta, el segundo año de éxito. Vamos a revivir a todas esas ‘Yuris’ que habitaron en cada una de mis etapas. Pasaremos por los 90 y terminaremos con los 80”. Además, recordó con honestidad su retiro temporal hace dos décadas: “Si recuerdan, me retiré cinco años; tenía que descansar y rendir cuentas con el que está arriba. Ahora ya me porto bien”, bromeó, refiriéndose a su fe.
El despliegue visual fue impresionante. Acompañada por un cuerpo de baile de primer nivel, la producción destacó por un diseño de luces dinámico, pantallas gigantes y una imponente estructura de escaleras centrales desde donde la cantante emergía triunfal. Fiel a su estilo, deslumbró con múltiples cambios de vestuario, cada uno más sofisticado que el anterior, reafirmando su estatus como la máxima diva visual de la música latina.
La conexión con sus fans fue el alma de la noche. En un gesto de humildad, invitó al escenario a un joven de 22 años que le obsequió un retrato pintado por él mismo; la cantante, visiblemente conmovida, posó con él para la fotografía del recuerdo. Asimismo, subió al escenario a un admirador caracterizado como ella, con quien charló brevemente sobre su historia como seguidor de su música.
Por más de dos horas, Yuri hizo gala de un humor envidiable y una voz impecable. El repertorio fue un viaje por la memoria colectiva, incluyendo himnos como “Él me mintió”, “Sin él”, “Qué ganas de no verte nunca más”, “Déjala”, “Tiempos mejores”, “Detrás de mi ventana” y “Espejo”. En cada uno de los temas provocó un coro monumental que retumbó en todo el recinto, sellando una noche histórica para la música en Chihuahua.




















