Noche de nostalgia y orgullo: Así se vivió el homenaje sinfónico a Juan Gabriel

Una noche inolvidable de nostalgia y orgullo chihuahuense se vivió el pasado viernes con el concierto “Juan Gabriel Sinfónico”, un emotivo homenaje que logró reunir el talento musical de las instituciones educativas más importantes del estado.

El escenario vibró gracias a la majestuosa participación de tres grandes agrupaciones locales: la Orquesta Sinfónica de la Universidad Autónoma de Chihuahua (OSUACH), la Orquesta Sinfónica de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (OSUACJ) y la Orquesta Sinfónica Juvenil del Colegio de Bachilleres del Estado de Chihuahua (OSJ COBACH). El toque tradicional y la potencia vocal corrieron a cargo del Mariachi Universitario UACH, el Mariachi Canto a Mi Tierra UACJ y el Coro Sinfónico UACH, logrando una fusión sonora impecable que conmovió a los asistentes de principio a fin.

Esta colaboración histórica fue posible gracias al esfuerzo conjunto de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH), la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ) y el Colegio de Bachilleres del Estado de Chihuahua (COBACH), instituciones que unieron voluntades para celebrar el legado del «Divo de Juárez».

La velada musical inició con gran energía bajo la batuta del director Lizandro García, quien guio a la orquesta en la apertura con el clásico «No tengo dinero», seguido de grandes éxitos como «De mí enamórate», «Insensible», «He venido a pedirte perdón» y «Mi fracaso». Posteriormente, el director David Pérez Olmedo tomó la batuta para cautivar al público con una atmósfera llena de sentimiento, interpretando temas emblemáticos como «¿Por qué me haces llorar?», «Me nace del corazón» e «Inocente pobre amiga», entre muchas otras piezas que forman parte del cancionero popular mexicano.

El alma de las interpretaciones estuvo a cargo de un destacado elenco de solistas, compuesto por Marisol Castro, Fernando Hernández, Ilse Viridiana Durón, Juan Manuel Regalado, Melody Rojas y Albayris Romero Unzueta. Con su carisma y calidad vocal, los cantantes lograron una conexión inmediata con el público, invitándolo a corear cada estrofa y convirtiendo el recinto en un solo coro monumental.

Al finalizar la presentación, el recinto estalló en una ovación unánime. El público presente se puso de pie para brindar un prolongado y caluroso aplauso, reconociendo la extraordinaria labor musical, la entrega y el virtuosismo de cada uno de los músicos, coristas y cantantes en escena, consagrando la noche como un hito cultural para el estado.